La arquitectura del océano

La arquitectura del océano

Relatos | Alfaguara, 2014 | 112 págs.

Crecer, amar, vivir es como lanzarse a las profundidades del mar. Ávidos de amor, los protagonistas de estos cuentos —sobre todo mujeres— navegan por el mundo atentos a sus propios deseos y a las señales que emiten los otros: gestos que indican por dónde seguir, que permiten adivinar aguas tranquilas o que advierten sobre el riesgo de encallar.

Íntimos, sutiles, reflexivos, los dieciséis relatos que componen este libro hablan de la búsqueda a veces infructuosa del amor y confirman el profundo conocimiento que Garland tiene de los repliegues de la sensibilidad y de los estremecimientos del deseo. Con finura y precisión, persevera en captar la naturaleza humana, esquiva como la arquitectura del océano.

Una adolescente observa cómo su padre coquetea con su mejor amiga frente a los ojos de su madre; un accidente en las vacaciones familiares hace tambalear las convicciones de una mujer llena de prejuicios; tres hermanas quedan al cuidado de una empleada perversa; la atracción y el rechazo conviven en el deseo sexual de una pareja. 

Podría decirse que los relatos de Arquitectura del océano son ecosondas narrativas que descienden a las imprevisibles profundidades de la psiquis femenina. Felipe Fernández,  ADN Cultura, La Nación 

El libro presenta dieciséis relatos sutiles, íntimos, profundos y reflexivos (…). La Mañana de Córdoba 

Sutil, suave, como un susurro. Así es el paso por los dieciséis relatos que componen La arquitectura del océano (…). El amor y el sexo, pero sobre todo el deseo, se hacen lugar entre las palabras y las historias (…). Juan Carlos Antón, La Prensa 

Ávidos de amor, los protagonistas de estos cuentos navegan por el mundo atentos a sus deseos y a las señales que emiten los otros: gestos que permiten adivinar aguas tranquilas o la posibilidad de encallar. La Gaceta de Tucumán 

(…)Una mujer obsesionada con un compañero de trabajo más joven, tres hermanas que quedan al cuidado de una empleada perversa, un accidente que pone en jaque a una familia en vacaciones, todo con la precisión y la sutileza de quien busca señales extraordinarias en lo cotidiano. Y las encuentra. Eugenia Zicavo, El Planeta 

Publicado por:  Castellano en el mundo Alfaguara.